La importancia del diseño en las bodas

La importancia del diseño en las bodas

Si hay algo que nos hace especial ilusión es cuando llega a nosotros una pareja que empieza desde cero en la organización de su boda, solo con una fecha y un espacio donde celebrarla. Esto nos permite trabajar con ellos desde el principio la línea creativa, en definitiva, el diseño.

Esta línea creativa será la que definirá el tipo de boda, las sensaciones que tendrán los invitados que asistan, pero ante todo deberá ser un reflejo de la personalidad, los gustos y el carácter de los novios… y aquí es donde empieza todo.

Hoy en día hay muchos estilos nupciales “tipificados”, conceptos standard que se han popularizado hasta el punto de convertirse en imprescindibles tanto para profesionales del sector como para las parejas. Palabras como boho, boho chic, vintage, rústico, clásico, elegante… pueden ser en ciertos casos un punto de partida, pero seamos realistas, ¿Hay alguien que sea vintage? ¿o rústico? Qué significa boho???

Cada pareja es un mundo, con sus inquietudes, sus preferencias y sus “locuras”, y son estas locuras las que nos gusta conocer porque partiendo de ellas el ¡diseño será único!

Y aquí es donde aparece una de las premisas básicas… en diseño no existen los conceptos bueno o malo, feo o bonito, correcto o incorrecto porque, y esto sí que es una verdad universal, para los gustos los colores.

 

Ingrid Sumsi - Diseñadora de bodas en Leloup Barcelona

Vamos a hacer un pequeño paréntesis…
Ésta soy yo (bueno, casi)… sí, tengo el pelo azul, azul! ¿Qué locura verdad? Muchos me han dicho que no les gusta, muchos otros que les encanta, pero casi todos han coincidido en algo: me queda bien, me define… y ¡eso es lo importante! Porque nadie es boho, ni vintage, ni rústico… ni una princesa Disney… ¡Todos somos únicos! Y esta es, precisamente, la singularidad que buscamos.

 

Cada pareja es un mundo… y tiene sus facetas comunes, pero también sus diferencias, uno puede ser de Mac y otro de PC, uno de Canon y el otro de Nikon, uno ser fan de Star Wars y el otro de Star Trek… y nadie tiene razón si no que ambos la tienen.

¿Qué color es más bonito? ¿el azul o el amarillo? Respuesta correcta: Ambos. Y si los combinamos, aún más, ¡porque se complementan! (enseguida entraremos en ese tema).

Cuando conseguimos crear esta singularidad hay que pasar a la acción creando la base del diseño para que todo fluya a su alrededor, ese punto de partida que sirve de unión entre todos los elementos que van a estar presentes el día de la boda.

Os estaréis preguntando qué elementos conforman la base de este diseño, por dónde empezamos nosotros a definirlos… pues bien, es evidente que la fecha y el espacio escogidos marcan mucho estas bases, pero no lo son todo.

Está claro que crear un diseño tropical veraniego en pleno invierno en una finca de los Pirineos nevados no es fácil, pero tampoco es imposible. Lo que puede ser un poco extraño para algunos, para otros puede ser un contraste súper original. Mientras defina a la pareja será siempre un OK.

Las inspiraciones son muy útiles, nosotros también estamos enganchados a Pinterest y a Instagram, buscamos ideas, nuevas tendencias… pero sólo son eso, inspiraciones, ideas abstractas que se quedan en el aire para poder cogerlas, mezclarlas, descartar una parte y crear algo nuevo…

Dicho esto, vamos al lio.

Partamos de una base: todas las Bodas son temáticas, me explico, no sólo es temática una boda inspirada en “una noche de verano en un bosque encantado lleno de hadas y faunos tocando la flauta mientras buscan luciérnagas”, no, una boda siempre es temática, o debería serlo. Cada pareja crea su tema, que puede ser más sencillo o más complejo, concreto o genérico, más reconocible o menos, pero tendrá su tema, o esa es la idea.

¿Qué sentido tiene casarse con centros de mesa prefabricados que se han colocado ya en cinco bodas y se colocarán en cinco más, con un cartel de alquiler que rece: “Bienvenidos a nuestra Boda”?, ¿la boda de quién?

No, no puede ser, hay que encontrar la SINGULARIDAD = TEMÁTICA para cada pareja. Una vez definida esta temática la línea a seguir es relativamente sencilla, pongamos un ejemplo: Una Boda Rockera.

Una Boda Rockera nos hace pensar inmediatamente en ciertos elementos, colores y formas. Colores como el negro o el rojo son los primeros que nos vienen a la mente, pero se puede hacer de dos maneras:

 

1.) Con unos colores básicos y evidentes que nos evocan esta temática en concreto

Si nos quedamos sólo con esto nos limitamos.

Nos limitamos en los colores de las flores:

Hay muy poca variedad de flores negras y grises, ergo las flores tienen que ser rojas sí o sí.

Nos limitamos en los servicios de mesa:

¿De qué color elegimos la mantelería para ser coherentes con la gama?: ¿negra?, ¿roja? o ¿blanca que combina con todo?.

¿Y el ramo de novia?

Desengañemonos, la gran mayoría de novias quieren ir de blanco o alguna de sus variantes, y ¿el ramo en este caso cómo sería? ¿Negro? ¿Rojo?

Ojo, que en ciertos casos puede ser espectacular! Fui de las pocas a quien le encantó el ramo de calas negras de Pilar Rubio, pero ¿por qué? Porqué la define, porque ella es así…

 

2.) Con una gama de colores armónica


Nuestra opción preferida.

Crear una gama de colores armónica que nos permita tener una gran variedad de flores donde elegir, poder tener la opción de escoger mantelerías en tonos piedra o dejar la mesa de madera desnuda, con vajilla negra y cubertería dorada por ejemplo, con una de las copas burdeos… o rosa… o naranja… se nos abre un mundo de posibilidades.

 

theperfectpalette.com - Alyssa Luzaich Photography
theperfectpalette.com - Alyssa Luzaich Photography
theperfectpalette.com - Alyssa Luzaich Photography

¿Y el ramo de novia?. Si una novia va camino al altar con su vestidazo blanco y un ramo rojo en las manos, ¿qué nos llamará más la atención?. Evidentemente la vista se nos irá al ramo, es lo que más nos llamará la atención. No veremos nada más.

¿Pero qué pasa si el ramo está construido con una gama de colores armónica?, ¿qué conseguiremos? Ver el conjunto, ver a la novia, con su vestidazo, su cara de felicidad y un maravilloso ramo que no destaque más que su belleza.

Vale, tenemos temática: una super chula boda Rockera, la cual nos ha llevado a escoger una gama de colores bastante amplia que la evocan, peeeeero (sí, siempre hay un pero) los colores por sí mismos no hacen al monje… (no, no era así, el hábito no hace al monje).

Entonces, ¿qué hace al monje?: ¡los detalles!. Esos detalles que colocados aquí y allá, en ciertos momentos y sin pasarse (cuidado, queremos una boda, no una fiesta de disfraces o un festival metalero) harán que los invitados vean reflejados los gustos y el estilo de la pareja (¡la famosa singularidad!).

¿Y cuáles son estos detalles?

Pues existen un montón de opciones personalizables y adaptables a todos los estilos: porta alianzas, neones, seating plan, meseros, carteles, marcasitios… sólo hay que elegirlos con cuidado y estar seguros que en su conjunto van a crear la atmósfera ideal.

Un cartel de bienvenida que va a indicar a los invitados lo que se van a encontrar, un mesero que complemente el menaje y el centro de flores, un neón espectacular en el baile para dar ambiente. Todo este conjunto hará que todo fluya, que todo sea un conjunto y que en cada detalle se vea el estilo de la pareja.

Otro detalle que no es tangible: ¡la música!. La música nos transporta. Una boda con temática de cine, necesita bandas sonoras, una boda ibicenca necesita música chill out… (cuidado, sin pasarse, son detalles intangibles. No estamos en la ceremonia de los Oscar ni en el Café del Mar).

¿Qué necesita una boda rockera? temazos que hagan retumbar el suelo en ciertos momentos, con moderación, pero que hagan entrar en ambiente a los asistentes.

 

Invitaciones prediseñadas modelo "Rock I" - Leloup Barcelona
Porta alianzas Metal Pure Fucking Love - Leloup Barcelona
Meseros en metacrilato con soporte - Modelo Rock - Leloup Barcelona

Pero ¿por dónde empieza todo?, cual es el detonante, el punto de partida, ¿con qué empieza la cuenta atrás?. Con las invitaciones. Con el diseño de las invitaciones. En este paso es dónde hay que empezar a dejar entrever qué es lo que va a pasar…

¿Verdad que no tendría sentido que los invitados a esta boda rockera tan cuidada recibieran una invitación standard, con florecitas campestres y sus nombres escritos en letra inglesa?… ¿Entonces? Aquí no hay dudas sobre si es primero el huevo o la gallina (traducción: el diseño general del evento o la invitación) ya que sin el diseño general la invitación será un elemento independiente y totalmente anodino…

¿Y cómo creamos este primer diseño?, ese que será el primer eslabón de la cadena, ¿qué normas hay que seguir? (sí, las hay, aunque algunas siempre se pueden romper)… ese tema lo dejamos para el siguiente post:

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