Cómo diseñar invitaciones de boda

Cómo diseñar invitaciones de boda

Diseñar invitaciones de Boda es siempre un reto para nosotros, pues tenemos una política muy estricta para ello: no repetir nunca un diseño de invitación. Hay veces que es complicado, porque la pareja se ha enamorado de un diseño que ha encontrado en Pinterest o ha visto en nuestro Instagram, pero aún así intentamos darle un par de vueltas para que sea distinto y transmita tanto la personalidad como el estilo de la boda.

En el artículo anterior ya comentamos que las invitaciones son la primera representación gráfica de la temática escogida, ese trabajo previo imprescindible en el que creamos el diseño del evento para cada pareja. Pero independientemente de la temática, todas las invitaciones deben seguir unas normas en cuanto a diseño. Sí, sabemos que las normas están para saltárselas y a nosotros nos encanta hacerlo, peeeeeeeeero… algunas se tienen que cumplir sí o sí.

Vamos a diseñar juntos una invitación sencilla, sin demasiadas pretensiones y dejando a un lado temáticas complicadas de plasmar. Una invitación neutra que, con cuatro cambios, nos pueda servir para cualquier estilo, pero cumpliendo y explicando el por qué de las normas básicas. De esta forma, si os atrevéis a hacer vuestro propio diseño os será mucho más fácil.

PASO 1:

Tener definida la temática y todo lo que conlleva (formas, colores, etc…). No nos pongamos a diseñar a lo loco porfi!

PASO 2:

Vamos a pensar sólo en la invitación y aunque parezca mentira, no tenemos que empezar con los colores o la temática. Esto lo reservamos en un bol a parte… lo primero es la información básica que tenemos que dar a nuestros invitados, es decir:

VUESTROS NOMBRES, FECHA, HORA Y LUGAR

Sin esto no hay boda, y si os dejáis alguno de estos datos os llamarán para preguntaros a que hora tienen que estar allí, ¿y no es plan, no?.

Ésta es la información básica, pero también hay ciertas informaciones que aunque no sean imprescindibles mola que estén, por ejemplo:

  • “Se ruega confirmación” (o similar), y, esto es optativo, vuestros teléfonos o correo electrónico y una fecha límite. ¿Por qué?, pues porque aunque no os lo queráis creer, 15 días antes de la boda estaréis llamando a aproximadamente un 20% de los invitados, que no os habrán dicho ni MU y recibiendo una de las 2 respuestas siguientes:

    “¡Ay! No te había dicho nada porque daba por hecho que habías dado por hecho que vengo! como me lo voy a perder!”
    o bien:
    “¡Ay! Daba por hecho que habías dado por hecho que como no te había dicho nada pues no venia…”

    ¡YA! Total, que todo el mundo da por hecho que sois telépatas… aún así, con un “Se ruega confirmación” a más de uno tendréis que perseguir, pero no serán tantos, y eso se traduce en menos estrés en los días previos.
  • Alguna aclaración sobre el lugar de celebración, sólo si es necesario, me explico: la población en la que está por si el nombre de la finca coincide con otra que está en otro lugar, o la dirección del espacio si por el nombre es difícil de encontrar por Google Maps o, si ya está en el culo del mundo, las coordenadas.


Nada más
, no hay que poner nada más… Por favor, olvidaos de frases ñoñas, letras de canciones, descripciones poéticas de cómo será la boda o de lo mucho que queréis a vuestros invitados y de lo felices que seréis si os acompañan en este día tan especial.

Como mucho un “Nos casamos” o un “Queremos compartirlo con vosotros” o similar.

Un ejemplo fatídico de texto de invitación:

El amor es como un puzzle…
Siempre existe en el mundo una persona que completa a otra.
Y cuando se cruzan y sus ojos se encuentran,
las piezas del rompecabezas cobran sentido.

Nosotros….. Nos hemos encontrado y por eso….

¡ Nos casamos !

Sin vosotros no sería lo mismo, porque sois
lo más importante de nuestras vidas!

Así que reservad el 6 de Octubre en vuestra agenda.
No podéis faltar!
BLA BLA BLA…

 

¿En serio?. Podría poner muchos más ejemplos, pero esto se haría eterno.. A ver, una cosa está clara: os casáis porque os queréis (o al menos así debería ser) y si los invitáis a vuestra boda es porque también los queréis a ellos (en mayor o menor medida, claro está, pero como mínimo os importan).

No hace falta que narréis vuestra historia de amor, es vuestra… y tampoco hace falta que describáis la maravillosa ceremonia que celebraréis en la playa, con una maravillosa puesta de sol y el sonido de las olas de fondo.

Por dos motivos, primero: ¡no hagáis spoilers! Hay que mantener el factor sorpresa en la medida de lo posible y segundo: igual llueve y tenéis que ir todos dentro y tirar de plan B, con lo cual la ceremonia en la playa se convierte en una ceremonia en un porche con todos apretujados porque de repente empieza a caer la del pulpo…

Vale, ya tenemos el texto base definido, por ejemplo:


MARTA Y DAVID

15 de MAYO de 2021
a las 18:00H
LA FARINERA DE SANT LLUÍS
Rogamos confirmación

…y ahora vamos a trabajar este texto a nivel gráfico con tipografías, y aquí tenemos que tener cuidado. Sin meternos en una explicación eterna sobre el diseño tipográfico y sus aplicaciones, pero sí algunos apuntes rápidos para que podáis trabajar los textos con seguridad.

Antes de empezar quiero hacer una aclaración, es algo que ya comenté en anteriores artículos pero nunca está de más: esto son recomendaciones y teorías, pero todos tenemos nuestros gustos, sentíos libres de hacer lo que mejor os parezca y os defina… ¡Empecemos!

Las tipografías tienen que ser bonitas, sí, pero también claras, que se lean con facilidad. No vale que una “i” parezca una “j” o que una “s” parezca una “z” y los invitados tengan que deducir lo que están leyendo.

La tipografía “chula” es mejor reservarla para vuestros nombres, por varios motivos:

  • Nos podemos permitir una legibilidad baja, pues los invitados ya saben cómo os llamáis.
  • En la mayoría de los casos (digo en la mayoría porque estamos hablando de un diseño clásico y sin complicarnos demasiado la vida) es el texto principal.
    Es el que tiene que destacar por encima de todo lo demás. Será más grande, con lo cual si los trazos son complejos, al tener mayor tamaño, serán más legibles.

¿Y qué tipografías podemos utilizar?. Bufff… ¡hay millones!: caligráficas, góticas, grunge, fantasía, medievales, inspiradas en películas, clásicas… no acabaríamos nunca. Eso si, no utilicéis jamás la tipografía prohibida: la Comic Sans… NUNCA, JAMÁS, NEVER… para más datos, es ésta, es lo peor.

Tened en cuanta que la tipografía chula que escojáis marcará el estilo de la boda previamente definido (ya hablamos de ello en un artículo anterior). Os pongo varios ejemplos y así lo veréis más claro:

 

Tipografías para invitaciones de boda - Inglesa

La que llamamos “letra inglesa”, nos dará un aire clásico.

Tipografías para invitaciones de boda - Medieval

Letra gótica o medieval… Su propio nombre lo indica, aquí debéis tener cuidado con la legibilidad, algunas letras se confunden.

Tipografías para invitaciones de boda - Handscript

La tipografía manuscrita es la que está más de moda, son todas aquellas tipografías que (en un mundo en el que todos tenemos una letra maravillosa) podríamos escribir de nuestro puño y letra.

Tipografías para invitaciones de boda - Lettering

Lettering… ñeeee, cuidado, que hace un par de años molaba un montón, pero ya cansa un poco el rollo. Las hay muy bonitas y si os gusta el estilo informal buscad opciones un poco menos vistas.

Tipografías para invitaciones de boda - Grunge

Las tipografías Grunge nos dan un aspecto rompedor y rockero.

Tipografias arriesgadas para invitaciones de boda

Uououo! Cuidado con las tipos ultratemáticas… todas aquellas que son súper reconocibles. Para fiestas de cumpleaños o de disfraces vale… pero estamos hablando de bodas y tened en cuenta que soy muy freaky (elfa con sable láser en una mano, varita en la otra y capitana de una nave estelar de la Federación Unida de Planetas… Ah! y también Madre de Dragones y una Vengadora) quizás tanto como algunos de vosotros, pero todo tiene un límite.

Tipografias arriesgadas para invitaciones de boda

Por último tenemos las tipografías básicas, que a grandes rasgos son dos familias:
SERIF: las que tienen las colitas o serifas en los extremos, como por ejemplo la Times New Roman que todos conocemos.
SANS SERIF: las de palo, vamos: Arial, Helvética…
Estas dos familias son ideales para la información adicional, son claras y todo el mundo está familiarizado con ellas.

Podríamos estar así eternamente. Hay un montón de webs en las que os podéis pasar días mirando y mirando tipografías hasta que los ojos y el cerebro os digan basta. Es cuestión de buscar y probar diferentes opciones hasta que encontréis la que más os guste, pero sobretodo: que se lea. 

Yo me voy a quedar con ésta. Es una tipo manuscrita, bien equilibrada, ni muy redonda ni muy angulada… me gusta:

Tipografías para invitaciones de boda - Handscript

¿Y para el resto de la información? fecha, hora, lugar… ¡Ésta sí que tiene que ser súper clara!. El primer motivo es que no puede haber confusión en ninguno de los datos y el segundo es que un diseño en el cual todos los textos están escritos con tipos “chulas” y trabajadas el resultado puede llegar a ser muy cargante…

Vamos a empezar a componer nuestra invitación y así lo veréis plasmado gráficamente. Lo haremos en nuestro formato estándar para no complicarnos: 140mm x 189mm a escala (este tamaño cabe perfectamente en un sobre C5, de esto os hablaré en un ratito) .

Ejemplo tipografía detalles invitación de boda

Es totalmente indiferente la tipografía decorativa que escojamos, si abusamos de ella se lía todo…

Mezcla tipografías en invitaciones de boda


¡OJO!,
no estoy diciendo que no se pueda hacer, ya os he dicho que las normas están para saltárselas, pero debemos ser conscientes de que la cosa se complica en estos casos y hay que tener cuidado… Aquí va muy bien trabajar con ensayo-error e ir probando distintas combinaciones a ver qué pasa, aunque siempre priorizando la legibilidad.

Volvamos a nuestra invitación estándar, con una composición sencilla y legible. ¡Ay, aquí ya se nos abre un abanico enorme de posibilidades!. Desde jugar con el color dejándola tal cual en plan minimal hasta añadir elementos gráficos para llevarla hacia nuestra temática. Es muy probable que en este proceso hagáis cambios en las tipos, su posición, tamaño y color. Es normal y necesario, así vais calibrando elementos.

Ejemplo diseño invitaciones de boda

Éstos elementos gráficos van desde ilustraciones digitales, acuarelas, formas, fondos, texturas… ¡Lo que queráis!, siempre y cuando respete vuestra temática, vuestra gama de color y los textos se sigan leyendo…

PS: No plantéis vuestros nombres en blanco sobre un fondo súper claro porque no se van a ver…

Ejemplo de diseño de invitaciones de boda

Probad cosas, jugad con distintos elementos y colores, no tengáis miedo de arriesgaros porque no corréis ningún riesgo. Ningún diseño sale a la primera, ni a la segunda, ni tan siquiera a la tercera. Se trata de probar, probar y probar. Y cuando creáis que os encanta dejadlo reposar, ya que es muy probable que al día siguiente queráis hacer algún cambio… ¡y si no es así quiere decir que ya la tenéis! ¡¡¡YUPI!!!

Ahora otras cosas de las que todavía no os he hablado pero que son importantes (lo haré corto para no aburrir…)

VUESTRO LOGO

No es necesario pero mola un montón tenerlo… No hace falta que os compliquéis, lo podéis construir fácilmente partiendo de las iniciales de vuestros nombres con la tipo escogida y probando combinaciones a modo de anagrama…

FORMATOS Y TAMAÑOS 

A ver, podéis diseñar la invitación del tamaño y el formato que queráis, pero tened en cuenta que si la queréis introducir en un sobre, tiene que entrar. Los sobres tienen unos tamaños estándar, así que antes de dar por definitivo el tamaño, mirad si hay sobres de ese tamaño (bueno, un pelín más grandes, unos milímetros). El formato no tiene porque ser rectangular, puede ser redondo, hexagonal, irregular… pero que entre en el sobre… y si queréis meterlas en cajitas, lo mismo.

Ejemplos formatos invitaciones de boda

LA INFORMACIÓN ADICIONAL

¿Qué pasa si necesitáis transmitir algo más a los invitados como el dress code, información sobre los autocares, hoteles, coordenadas de GPS…?. En estos casos todo esto se hace en una tarjeta adicional que no tiene porque ser del mismo tamaño que la invitación, aunque sí os recomiendo que tenga el mismo diseño.

NÚMERO DE CUENTA

¡Ay, el número de cuenta!. Esto es un tema aparte.
El 99% de las parejas tiene un número de cuenta en el que los invitados van haciendo transferencias a modo de regalo que van muy bien para sufragar parte de los gastos de la boda o para la luna de miel.

Pero es violento poner dicho número en la invitación (de hecho es algo que nosotros nunca recomendamos). Es como decir: “Te invito a mi boda porque te quiero mucho pero págame…” . Pfff… un poco mal…

Hay novios que prefieren no hacer mención al tema y optar por dar el número de cuenta a medida que los invitados preguntan, pero es un palo, la verdad… Yo os recomiendo hacer una tarjetita aparte de todo lo demás, que vaya junto con la invitación donde aparezca el número y quizá una frase divertida en plan “Nuestro sueño es comprarnos un unicornio… pero están carísimos”…

Pensad que regalos en formato económico os van a hacer sea por transferencia o en metálico el día de la boda, y esto último puede ser peligroso… Sobres con 500€ pululando por un sitio donde hay un montón de gente (en ocasiones al 50% de sus facultades) no es buena idea…

Así que poner el número de cuenta es una buena idea… y si no queréis que os hagan “regalos” económicos también debéis comunicarlo.

SOPORTES DE IMPRESIÓN

Podéis imprimir vuestra invitación en papel siempre que sea de alto gramaje. Tenéis papeles preciosos, de distintos colores texturas y acabados, pero no os limitéis solo a esto, podéis imprimir sobre metacrilato transparente o de color, sobre madera, metal… ¡con resultados espectaculares y muy poco vistos!.

REVISIÓN

No olvidéis nunca este paso. Revisad bien los textos, horas, número de teléfono… absolutamente todo y mil veces, porque no seríais ni los primeros ni los últimos a los que se le cuela un número que no es, o se giran cifras en algún teléfono… El problema de estas cosas es que normalmente se revisan “en diagonal” porque es difícil de creer que nos equivoquemos al escribir nuestro propio teléfono… y creedme que pasa…

IMPRESIÓN

Y esto quiere decir prueba de color previa. No os fiéis nunca de los colores que veis en pantalla mientras estáis diseñando, nuuuuuunca… Cuando el diseño esté OK hay que hacer una prueba de impresión para ver como serán los colores tinta… Si no os gusta siempre se pueden rectificar.

 

Bien, creo que eso es todo… miento, no lo es, detrás hay muchas más cosas: teorías tipográficas y de color, teoría de forma, dirección de las lecturas, psicología del diseño, técnicas de impresión… vamos, un máster en diseño gráfico… pero esto si que se nos haría una bola gigante…

Sea como sea, y con esta información básica ya os podéis lanzar a diseñar vuestras propias invitaciones o, al menos, hacer un boceto para que un diseñador profesional pueda tener la base de lo que queréis y darle ese toque tanto técnico como creativo que a vosotros se os puede escapar en cierto momento…

¿¿Os atrevéis???

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